Crónica sabrosa de una caminata a la nostalgia

De Dino fue la idea, una caminata, una visita guardada al Perú y una convocatoria inesperada. La idea me emocionó, debo ser franco, porque no era la típica reunión de chelas y risas. Era poner el cuerpo en ejercicio y tener la posibilidad de disfrutar del aire puro, el sol, la tranquilidad y los recuerdos...el sábado empezó temprano, como quien se levanta para ir al colegio, seis y media de la mañana. Empacar la mochila, un desayuno ligero y taxi al ex cine Orrantia. Eran las ocho y diez y el “llamador” cumplía su oficio pero aún era el único en el carro. El chofer me propuso partir si le daba doble pasaje, a lo cual un claro “sí, arranca” lo puso al timón. Era mucho mi entusiasmo y, como durante el colegio, quería llegar puntual (9:30 a.m. hora pactada en Villa Marista). Lima – Chosica, mi calculadora mental no logra encontrar una cifra exacta de las veces que he hecho esta ruta, pero la disfruto igual. Bajé en la calle Chucuito y me dirigí hacia la cochera donde Miguel Castillo había dejado su carro, previa llamada a su celular pasando por Santa María. Al subir por la calle me detuve en una ventana rota de lo que fue mi colegio allá por 1970, el Belén, mientras acercaba mi cara para ver hacía adentro mi mente se llenó de aromas, gritos, flores, monjas y compañeros que alguna vez llenaron las aulas y los patios de este, ahora, abandonado y venido a menos, recinto. Tuve que meterle freno a la memoria, corría el riesgo de quedar paralizado, tenía que seguir. Calle arriba, una casa que llamó mi atención, que me gustó, no la había visto antes, hice un acto de mea culpa, me faltó caminar más por Chosica, sobre todo por esos cuadrantes. Cerca de la cochera, percibí una voz que aún podría reconocer distorsionada y tocada hacía atrás, que trataba de llamar mi atención: ¡Rober! ¡Rober!, era Miguel. Nos saludamos y le confesé lo grato que fue volver a escuchar a un amigo pasándome la voz en calle alguna de Chosica. Me hizo olvidar por un momento que ahora soy un forastero en mi propia ciudad. Después de esto, pusimos rumbo este hacia el colegio al encuentro de la remembranza. Fin de la primera parte. Continuará....
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Gracias Roberto y Dino por la cronica y las fotos enviadas.








1 comentario(s):
... esta chevere, y las fotos???
Por Anonimo, @ 08:18 AM
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